martes, 18 de enero de 2022

Un Libro Mágico

Pasé por una Biblioteca de libros antiguos y vi uno que atrajo poderosamente mi atención. Era claramente diferente.

Lo abrí y su interior estaba hueco... era un portal hacia ¨otro lugar...¨ 

Sentí la necesidad de ingresar en él... y me condujo hacia una pradera. A lo lejos vi un movimiento... era el viento que venía hacia mí arrastrando por el pasto una carta... 

¡Otra carta de Kairos!

Acá estás, donde tenías que estar. ¿Por qué dudas? ¡Si éste es Tu Lugar! Soñabas con otros Mundos y viniste acá para crearlo. En tu interior está la llave para acceder a todo lo que imaginas. ¿Recuerdas cuando sentías que no encajabas en la realidad? Ahora puedes crear otra.  

- ¿Y si no estoy preparada? - Le pregunté, como siempre lo hago, confiando en que mis dudas serían respondidas al continuarse mágicamente la escritura de la carta: 

Siempre lo estuviste, sólo que no podías verlo. 

- ¿Y si me arrepiento de lo que vaya a crear?

¿Cómo vas a arrepentirte? Si viniste a hacer lo que te dicta tu corazón. Ahora tenés que escuchar, pero sobre todo, escucharte... y darte cuenta que estás conectada con todo el Universo.

Unas luciérnagas se iban acercando...

Fíjate que en la Naturaleza todos los seres siempre se han guiado por la conexión que tienen en su interior y a su vez ellos jamás olvidan que están conectados con la Fuente. Se autoperciben como hermosas Divinidades, pues son Chispas de Luz. Hacen lo que sienten hacer porque se escuchan a sí mismos. ¿Ves esas luciérnagas? Ellas iluminan porque están conectadas con su propia esencia. Los pájaros vuelan y disfrutan la libertad. ¿Ves aquellos árboles? ¿Sientes su conexión sagrada? ¡Están brillando!


Cerré mis ojos y me quedé pensando. Era muy bello el mensaje que estaba recibiendo. Sentí una gran sacudida en el cuerpo, y una vorágine me retrocedió al portal del libro. El sueño se apoderó de mí y me impulsó a recostarme en la alfombra de la Biblioteca mientras que lentamente recordaba cada uno de los episodios que había vivido en el mágico día de hoy. 



martes, 1 de junio de 2021

Misterio detrás del Grandfather

El mecanismo del gigante Grandfather dejaba entrever que se había dañado...

Abrí su puerta frontal, limpié con mucho cuidado la escasa tierra escondida en su interior. Y allí encontré un sobre... Tan pequeño era que se dificultaba poder abrirlo, hasta que lo logré. Varias notas musicales estaban escritas en un papel más diminuto, dentro del sobre. ¡Apenas se podían ver con una lupa! ¡Qué extraño! Y en el margen inferior derecho ¡¡¡el nombre Kairos!!! En el mismo instante en que pronuncié ese nombre, el Grandfather retomó su funcionamiento...

¡¡¡Kairos!!! ¡¡¡Kairos!!! ¿Qué quería decirme esta vez? ¿Notas musicales? ¿Alguna melodía? Si el silencio invadía el lugar... 

Suavemente, aunque casi imperceptible, empecé a oír una melodía proveniente de la parte trasera del Grandfather. Lo corrí y la melodía fue aumentando muy lentamente su volumen. Miré hacia la diminuta carta de Kairos, pues más de una vez las palabras fueron escribiéndose a medida que debía revelarse un mensaje. Y así fue:

- Abre la ventana

- ¿La ventana? ¡Si la ventana estaba abierta!

- La otra

- ¡¡¡Sólo había una ventana en ese lugar!!! 

- En la pared que está detrás del Grandfather...

Mágicamente, comenzó a dibujarse una ventana y al abrirla, me mostró el Universo infinito...

- Viaja hasta encontrarte - me dijo Kairos. 

Percibí la eternidad... 

La Totalidad me abrazaba...

En ese instante logré verme siendo una niña entre las flores de un prado de un lugar del Universo. 

¨Ella¨ me miraba y yo a ¨ella...¨ 

En esa conexión pude percibir a través de sus ojos. Fue la primera vez que ¨salí de mi cuerpo¨ y desde afuera logré ver con claridad lo que me estaba ocurriendo en este plano. 

Kairos me explicó:

- Cuando vives en la Tierra y te enfocas sólo en las experiencias de 3° Dimensión como si fuesen las únicas que existen, estás perdiendo la Conexión con tu verdadero Ser. Tú eres todos los Seres que habitan en ti, en las distintas Dimensiones. No lo olvides nunca más si quieres alcanzar la Verdad. 


martes, 13 de abril de 2021

Esos ojos


El paso del tiempo se disuelve o quizás se esconde cuando hay niebla. Nadie puede asegurar a ciencia cierta qué hora es, salvo, claro, se tenga un reloj. No era mi caso. Preferí desconectarme del tiempo que suele esclavizar hasta al más simple de los mortales. 

A lo lejos escuché unas pisadas sobre las hojas secas, evidentemente yo no era la única que estaba recorriendo el lugar. Lejos de atemorizarme, me intrigó saber quién estaría allí, y me acerqué. 

Unos ojos vívidos brillaban detrás de un árbol añejo. Su pelaje dejaba entrever el correr de los años.

Me miraba, muy fijamente, como queriendo hablarme, aunque todos sabemos que los perros no hablan, así que no le di importancia y seguí mi camino. 

Comenzó a ladrar con una intensidad fuera de lo común. Nada indicaba que se hubiera lastimado o que estuviera ocurriendo alguna situación especial, así que seguí mi recorrido, porque además, ya estaba empezando a anochecer. 

Habré caminado quizás algunos metros, cuando ese perro se interpuso en mi camino, y volvió a clavarme la mirada. 

Un sobre color café revoloteó desde lo alto de un pino cayendo suavemente delante mío... ¡¿¡¿¡Otra carta de Kairos!?!?! 

Sin perder ni un segundo abrí el sobre y leí:

- Cuando mires lo que no has mirado, podrás ver lo que nunca has visto

¿Mirar? ¿Qué era lo que no había mirado? ¿El paisaje? ¿El perro? 

En la tierra se dibujaron mágicamente palabras que me respondieron:

- Esos ojos

- ¿Qué tenían los ojos del perro? Lo único que vi en ellos fue la insistencia... por cierto, era bastante grande. 

- No los miraste. Cuando lo hagas, podrás ver de verdad. 

Me di vuelta, pero el perro ya no estaba allí. Busqué detrás de cada árbol, hasta que por fin lo vi,  alejándose. Corrí a su encuentro y miré directamente a ¨esos ojos¨ La profundidad de su mirada me conectó con un portal que se abrió, y accedí a un plano paralelo. Allí estaba también él y todos los reinos animal, vegetal y mineral. Había mucha gente... todos sonreían... Era un mundo totalmente distinto al que habitamos. Todo brillaba... Sentí mi alma muy movilizada ¿Estaba soñando?  Nunca había estado en un lugar así... 

- Sí, ya estuviste en ese lugar. Tu alma procede de allí. Recuerda: Cada vez que estés anclada a las polaridades, la conexión con la verdadera realidad se desvanecerá. No olvides que ya no necesitas ¨volver¨ a ese lugar maravilloso, porque ya estás en él. Sólo será necesario que siempre lo recuerdes. 





sábado, 16 de mayo de 2020

Respuestas en un Papiro Antiguo


Mis pies en la arena. La playa, desierta. 
Una y otra vez mi mente se llenaba de pensamientos obsesivos que desbordaban de enojo. 
Grité, con todas mis fuerzas:

- ¡Ellos generaron todo esto. Tenemos que estar preparados para cuando quieran hacer lo que planearon!

Caminé por horas en la playa hasta que una botella con un papiro antiguo frenó mi movimiento. ¿Sería una carta de amor, como en las películas? Me decidí a abrirla, la curiosidad me invadía. En ella sólo decía:

- Ellos harán lo que estemos dispuestos a aceptar.

- ¡¡¡Kairos!!! ¡¡¡Seguro era Kairos!!! Nadie más que Kairos podía aparecerse de la nada y responder a mis preguntas...  Con mi enojo, que aún me sacudía, grité:

- ¡Yo no acepto lo que están haciendo. Sin embargo lo hacen!

Y, como siempre, a medida que yo hablaba, se iban escribiendo las respuestas de Kairos. Siempre aparecía para hacerme pensar... Esta vez me dijo: 

- Envuélvelos en luz cuando pienses en ellos. Emite amor y enfócate en que les llegue.

- ¿Para qué? - yo seguía con mi enojo -  Eso lo hago con quienes amo. Ellos, en cambio, no merecen ni luz ni amor. Tienen mucho odio y eso merecen de nosotros.

- Ese es el problema. ¿A quién crees que afecta el odio que emites...? Imagínate millones de personas enfocando su odio en quien ya tiene odio y poder... ¿Qué crees que se logrará? ¿Disminuirlo o potenciarlo?

- Pero no me dan ganas de pensar en la paz o el amor cuando veo lo que hacen...

- Por supuesto que no se trata de aceptar que te agredan. Sino de que irradies el amor que está en tu corazón. A ti te hará muy bien. No lo hagas mirando si merecen o no recibirlo. Piensa: ¿Y si ese amor les llegara y al menos comenzaran a modificar su actitud? Ya comprobaste que tu enojo y tu odio no los logró cambiar, todo lo contrario. En última instancia, y sobre todas las cosas, no lo hagas por ellos. Hazlo por ti. 



sábado, 4 de abril de 2020

El Muro de Piedra


Salir a correr cuando el sol empieza a acostarse en el horizonte, no fue la mejor decisión. A veces los caminos tienen una fisonomía durante el día, pero se desdibujan al anochecer.

La luz había desaparecido casi por completo. Di media vuelta y caminé, durante varias horas, al lado del Muro de Piedra para no perderme. Sin embargo, nada me indicaba que estaría llegando a casa aunque las horas pasaran.

Exhausta decidí sentarme. La luna menguante apenas iluminaba el lugar.
Pasar la noche allí, sola y perdida, me daba mucho temor...

Temblando de frío logré dormitar un poco... En mi mente sólo aparecía ese Muro de Piedra, cada vez más alto...

- ¿Lo ves? - La pregunta estaba escrita en una piedra...

-¿A quién?- pensé- ¡Estoy sola!

-¿Puedes verlo? - Decía en otra piedra...

- ¿Kairóssss...? ¿Esta es la 7° aparición...? 

Sentir que ese ser estaba acompañándome, me dio cierto alivio en medio de tanta oscuridad...

-No puedo verte a ti, y esperas que vea a alguien más... No, no veo a nadie... - respondí.

- Es Joseph, tu Abuelo.

Mi sangre corrió por todo mi cuerpo con una velocidad atroz. Mi Abuelo partió de este plano antes de que yo pudiera conocerlo, sin embargo me llegaron de él cantidad de apreciaciones positivas. Frente al Muro de Piedra se encendió una tenue luz. Una suave brisa rozó mi cara, como si él ¡mi Abuelo! pasara frente a mí...

- Cierra los ojos -escribía Kairos en otra piedra.

Y así lo hice...

Con una ternura inmensa estaba ¡mi Abuelo! mirándome...

Quedé inmóvil por varios segundos... o minutos... quizás horas... La conexión con mi Abuelo fue inmediata. 

Yo quería salir de ese lugar oscuro, y poder disfrutar a mi Abuelo Joseph. Temblando de frío le pregunté por qué ese Muro era tan grande y no me dejaba ver dónde estaba... por qué me sentía encerrada en ese lugar... por qué... por qué... ¡Tantas preguntas se me ocurrían!

Con la sabiduría de un Abuelo que hermosamente trascendió este plano, y sin necesitar decir ni una palabra, me mostró una imagen etérica muy luminosa en la que, poco a poco, se iban integrando él y todos mis Ancestros a mi Alma... Y yo crecía... y crecía... alcanzando la parte más alta del Muro de Piedra ¡y sobrepasándolo infinitamente! Desde allí podía ver el Universo. Con todos mis Ancestros dentro de mi Ser, y con todas mis vidas anteriores integradas también, la oscuridad desaparecía y ya no me sentía perdida... 

Cuando giré la cabeza para agradecer a mi Abuelo, él ya no estaba afuera de mí, y mi altura era tan inmensa como la que aparecía en aquella imagen etérica...






miércoles, 18 de marzo de 2020

La Nueva Humanidad


Llueve. Tarde otoñal. La humedad tiñe todo el paisaje.

Mirando sin mirar, dibujé en la ventana un corazón mientras me dejaba guiar por el sonido de la lluvia... Habrán pasado varios minutos... o quizás algunas horas... y mi atención seguía atrapada en el paisaje exterior. Un sonido agudo y casi imperceptible me obligó a enfocar la mirada en el vidrio de la ventana. 
Al lado del corazón que dibujé, muy lentamente, se fue escribiendo una pregunta:
 ¨-¿Dónde estás?¨

Todo lo que se me ocurría era demasiado lógico como para responder, así que empecé a dudar que esas respuestas que procedían de mi mente fueran las esperadas por... por... ¿¡¿Kairos?!?

- Aún no estás en el lugar adecuado para ver...

-¿Qué debía ver? 
Lo que estaba a mi alrededor era muy simple, por lo que era imposible que algo se ocultara a mi vista... Y, como siempre, las respuestas ¨se iban escribiendo¨ a medida que surgían mis preguntas:

- La humanidad está entrando en una vorágine sin precedentes que es necesaria para que vuelvan a encontrar el sendero que trazó cada Alma, pues todos caminan muy alejados de él. Tan apurados están que ni siquiera escucharon las señales que les hemos estado dando desde hace varios milenios... Comienza una nueva etapa para la humanidad, pero aún hay quienes no están preparados para comprenderla, y siguen mirando sin mirar, como te ha pasado mientras dibujabas ese corazón...

-No entiendo... ¿Qué debiéramos hacer para ver?

- La gente está muy aferrada a perpetuar lo que conoce, como si eso fuese lo único posible, por eso no ven. Esta vez será Gaia quien los conducirá a su interior para que se conecten con toda la sabiduría que poseen. Todo será diferente, pero quienes no sean capaces de permitirse ver, luego del remolino mundial, regresarán a su vida habitual, en la cual sentirán, como lo vienen haciendo, que no avanzan hacia adelante, sino, justamente caminarán hacia atrás.

-¿Y si yo quisiera avanzar...?

- En primer lugar es necesario alinearse con los acontecimientos. Deben guardarse en sus casas, como en todos los medios dicen. Pero el concepto de casa al que me refiero es el del Templo interior. Quienes tienen miedo y están desesperados mirando las noticias, enfocan su atención hacia afuera, y no logran conectarse, aferrándose cada vez más a lo que creen necesitar. Piensan en no enfermarse, y terminan enfermando, porque su energía no se mueve de allí. Y acumulan objetos, como si de ello dependiera la vida.
Hasta se olvidan de respirar en forma consciente...
Pero, de a poco empiezan a surgir destellos de luz en algunas personas...
Comienzan a ser solidarios con el prójimo, los asisten con amor, cantan, bailan, se conectan consigo mismos y con los demás.
¿Has observado la empatía y la unión de la gente a nivel mundial? Las fronteras que antes los separaban se disuelven... Por supuesto que muchos aún están aferrados a seguir perpetuando las costumbres de sus vidas actuales y no admiten que el Planeta esté cambiando vertiginosamente. Ellos sí sufren, y mucho, porque están haciendo un esfuerzo sobrehumano e inmenso para retroceder mientras el Planeta avanza.
Llegará un tiempo en el que el dinero va a desaparecer para quienes estén avanzando, pues ofrecerán o recibirán lo que necesiten, sin egoísmos.
La educación cambiará porque cuando los seres humanos estén listos, podrán percibir los dones que trae cada niño, y ayudarán a desplegarlos, dejando atrás el sistema que educaba para que todos lleguen a la misma meta que, por cierto, es exterior al propósito de cada Alma.
Los gobiernos actualmente están comenzando a derrumbarse. Fueron necesarios para una época en donde las comunidades tenían la esperanza de que les dijeran lo que debían hacer. Actualmente son cada vez más los que descubren que no necesitan ser gobernados para llevar adelante su misión.
Volver a la Naturaleza está siendo una necesidad que se multiplicará en todos los habitantes de Gaia. Antiguamente, y de a poco, fueron olvidándolo, porque ciertas corporaciones se encargaron de crear y vender productos generando el desinterés de la humanidad por lo natural.
Pero el río vuelve a su curso, dado que la cantidad de patologías aumentaron exponencialmente por alejarse de lo natural.
Todo fue necesario, porque aún no estaban preparados para ver.
Ahora sí lo están.
Pero, si siguen apegados a las costumbres humanas que los hacen retroceder, el esfuerzo que está haciendo Gaia se desvanecerá nuevamente.
Aprovechen el remolino mundial que está ocurriendo para guardarse en sus Templos internos.
Respiren en forma consciente.
Conéctense con la sabiduría que todos tienen.
Surgirá la Nueva Humanidad...
Y empezarán a ver.

Kairos, nuevamente, me dejó sin palabras... 



jueves, 5 de marzo de 2020

El Espejo del Lago


Presentí que algo diferente iba a ocurrir... quizás sería el inicio de un largo camino que despertaría en mí los recuerdos tan olvidados de otras vidas...

Me vi reflejada en el lago... pero... ¡tenía alas...! ¿Cómo podía ser? Si esa no era la realidad... Probé girar lentamente mi torso y la imagen especular también lo hizo, acompañada de esas alas que no dejaban de seguirme en cada movimiento...
Salpiqué las aguas con mis manos, y se formaron pequeñas olas brillantes. Al aquietarse las aguas, ya no era mi rostro el que me estaba mirando en pleno espejo, sino el de un hombre anciano que también tenía esas alas. Él me miraba en el mismo instante que yo lo hacía, y giraba a la par, sin interrupciones... Salpiqué nuevamente las aguas y esta vez el anciano desapareció, pero en su lugar una niña de ojos claros y muy transparentes comenzó a seguir mi mirada, también, ella, acompañada de esas alas... Una y otra vez seguí con el juego y cada vez que se aquietaban las aguas un nuevo rostro clavaba sus ojos en los míos...

Lentamente se disiparon las imágenes y las aguas se volvieron tan blancas como la nieve. Mi sorpresa iba en aumento cuando observé que, en color negro muy nítido, comenzaron a escribirse palabras sobre el fondo níveo... ¿La 5° Carta...?
Evidentemente Kairos volvía a aparecer y estaría a punto de sacudir mi alma nuevamente:

- Los miles de rostros que has visto son las diferentes manifestaciones de una misma Alma. Tienes sutiles recuerdos de cada una de tus vidas... todas tienen en común lo que sentiste al abandonar esos cuerpos, y que aún no has podido superar...

Comenzaron a aparecer superpuestas en mi pantalla mental las distintas vidas que recorrió mi Alma, pero no alcanzaba a recordar qué había ocurrido al desencarnar en cada una de ellas... Sólo percibía el miedo, sin saber la causa y lo que sucedería después.

- Elige una de esas vidas terrenales: la que estabas tendida en la cama de hospital, inconsciente. En realidad sólo eras consciente del miedo que tenías, y que no te permitía avanzar hacia el otro estado. ¿Lo recuerdas?

Claro que sí, era muy nítido ese recuerdo... Debía haber abandonado ese cuerpo en los meses previos, sin embargo el miedo me lo impedía... ¿Por qué? ¿Cuál era la razón?

-Cierra los ojos. Visualízate en aquella cama. Respira lentamente. ¿Qué ves que está ocurriendo al momento de desencarnar?

Pierdo estabilidad, mis pies no pueden apoyarse en el suelo, se derrumban las paredes de esa habitación y luego las del hospital... Todo cae y comienzo a percibir lo que está más allá de lo visible... Miro hacia abajo y el piso se aleja rápidamente... Sigo teniendo miedo y ¨elijo¨ ponerme alas para volar... y no caer... Me elevo... 

- Tú no te elevabas... No existe ni el arriba ni el abajo. Nadie se eleva, sino, más bien, todo lo físico se disuelve y entras en comunión con la Totalidad de la existencia. ¿Qué ocurrió con ese miedo que tenías?

No lo sé, pero no recuerdo haberlo sentido cuando entraba en ese nuevo estado... Seguramente se fue disolviendo también... 

- Recuerda entrar cada día de tu vida en comunión con la Totalidad sin esperar a que se disuelva todo lo físico al desencarnar. Será la mejor manera de transmutar el miedo en amor, evitando, a su vez, creer que necesitas alas para volar...